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Se puede dejar de fumar

Martes, 15 de diciembre de 2009 Sin comentarios

La adicción al cigarrillo, al tabaco, a la nicotina específicamente, es una de las adicciones más difíciles de superar. A diferencia de otras drogas, el cigarrillo tiene un componente psicológico muy fuerte en la consolidación de la adicción. Esto es así porque uno se acostumbra a vivir acompañado de la droga. Si uno usa cocaína, u otra droga “dura”, el hábito de consumir está acotado a ciertos días, horarios y situaciones. En cambio, el cigarrillo es todo el día y todo el tiempo: pasa a formar una parte de nosotros y de nuestras vidas; cualquier fenómeno bueno o malo es acompañado de un cigarrillo. Esto hace que deshacernos de él sea como cortarnos un brazo.

No es fácil dejar de fumar. Cualquier tratamiento para el tabaquismo que diga que es rápido y fácil está usando un discurso engañoso. Debes estar atento a estas situaciones para evitar el fracaso. Cada intento fallido por dejar el tabaco suma una cantidad de frustración en el fumador y lo aleja cada vez más de la cura.

Entonces, ¿qué hace falta para dejar de fumar?

  • Ganas de dejar de fumar: esto es fundamental y necesario, pero generalmente no es suficiente. Uno tiene que realmente querer dejar el cigarrillo. La intención de dejar de fumar tiene que ser sincera, con convicción. Parece fácil, pero esta decisión puede no ser tan fácil de consolidar. La mayoría de los exfumadores que han dejado la nicotina con éxito atravesaron alguna situación que les hizo un “click” en relación al efecto que el cigarrillo tiene en sus vidas. Si bien todos los fumadores expresan deseos de dejar de fumar, probablemente sólo quienes tenga esta experiencia “iluminadora” intentarán abandonar la adicción realmente.
  • Ayuda: ¡se necesita mucha ayuda! La ayuda existe en diferentes colores y sabores. Puede ser apoyo incondicional de la familia y amigos, apoyo con drogas psicotrópicas, grupos de reflexión, clínicas… o todas a la vez. Solamente el 5% de los fumadores habituales logran dejar el cigarrillo sin estos apoyos.

Y nada más. ¿Estás convencido a deshacerte de la nicotina? ¿Querés dejar de tener una vida llena de humo? ¿Imaginas lo bien que se siente saber que ya no dependes de un cigarro?

4 meses y medio después de abandonar el cigarrillo

Domingo, 15 de noviembre de 2009 Sin comentarios

Parece un recuerdo lejano el hecho de fumar, de levantarse y fumar, de tener que estar todo el tiempo al tanto de cuántos quedan en el atado, de coordinar las salidas de casa con el momento de acercarse a comprar más, de separar la misma cantidad de dinero o preguntarme cuánto habrá aumentado esta vez, de cambiar el encendedor porque se ha agotado, de salir afuera para consumir un poco más y ni siquiera a cambio de algún placer.

Podría seguir toda la tarde enumerando beneficios.

Espero que, igual que yo, estén en el camino de disfrutar una vida sin humo o que, si lo desean, comiencen el camino de despedida. ¡No dudes en dejar tus comentarios o dudas! Estamos para lograrlo entre todos.

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62 días sin tabaco

Lunes, 31 de agosto de 2009 Sin comentarios

Ya dos meses y algunos días desde que no fumo. El tiempo más largo durante el cual no fumé ni un cigarrillo desde que era no-fumador. En otras ocasiones en que había intentado dejar de fumar, la abstinencia no había superado nunca los diez días.

Bueno, aquí me encuentro entonces, libre de humo. Debo decir que no noto más mejorías que las que sentí en las primeras semanas. Supongo que la mejoría será interior y se notará menos en indicios que lo sorprendan a uno, como la fantástica recuperación del olfato. En estos días estaré retomando mi actividad física, así que ahí veremos la prueba de oro para mis pulmones.

Lo que si ha cambiado es mi reacción cuando me encuentro con fumadores, es decir, con sus cigarrillos. Siendo fumador poco me molestaba el humo, salvo cuando entraba directo a mis ojos o nariz. Ahora, el simple olor ya me molesta: evidentemente por la mejora del olfato. Esto también tiene su contracara: ciertos cigarrillos (su humo) me parecen muy ricos.

No todo son buenas noticias, claro. Algunas veces me han atacado ganas de fumar un cigarrillo. Pero es muy distinto al síndrome de abstinencia físico, es más bien una “aparición psicológica”… me suena a cosas del estilo “cómo me gustaría tomarme un jugo de naranjas ahora mismo”… ese tipo de deseos, o sea, que no paralizan la química de tu cerebro sino que expresan un deseo.

En este tiempo estuve con fumadores, en ámbitos hogareños y en fiestas… no es fácil al principio, pero después uno se da cuenta de que, por un engañoso momento, dejar de fumar era un castigo autoimpuesto, para convertirse luego en un producto de nuestra voluntad e inteligencia. De hecho, el éxito del tratamiento consiste en encarar la primera etapa pensando de esta última manera, aunque sea a la fuerza.

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20 días sin cigarrillo

Martes, 21 de julio de 2009 Sin comentarios

Han pasado 20 días desde que dejé de fumar, cuando apagué el último cigarrillo.

Los cambios no dejan de ser positivos. Respiro mucho mejor, me siento mucho mejor conmigo mismo, no tengo esa horrible sensación en la garganta por la mañana… y, principalmente, no tengo esa necesidad de ir al kiosco todos los días, a cambio de la tranquilidad.

Además de felicitarme y levantarme el ego, mi doctora me dijo que termine de tomar el Bupropion que queda (hay pastillas para un mes más) y que luego vaya a verla de nuevo. Por suerte es una droga que puede dejar de tomarse de un día para el otro sin problemas.

Y ustedes, ¿cómo lo llevan?

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Aprender a vivir sin cigarrillo

Lunes, 13 de julio de 2009 2 comentarios

Para un fumador habitual, dejar el cigarrillo es como perder un brazo. Uno se acostumbra a hacer todo con un cigarrillo en la mano: caminar, sobremesa, desayuno, cena, charlar, tomar mate, tomar café, estar en la computadora, tomarse un descanso, aliviar los nervios, sobrellevar la tensión, fumar en tiempos tranquilos… En fin, un fumador fuma en todo momento. Pero no fuma porque le guste fumar, fuma porque es un adicto y su cerebro no puede dejar de hacerlo. Es así.

Y me refería a perder un brazo. Al dejar el cigarrillo queda una profunda sensación de vacío, como que “algo falta”. Uno tiene que aprender a hacer todo de otra forma: sin el cigarrillo. Para alguien que no fuma, o para alguien que no ha intentado dejar de fumar esto puede parecerle una estupidez, pero la sensación es ésa: falta algo y hay que acostumbrarse.

En algún momento nos acostumbramos al humo y ahora nos tenemos que acostumbrar a que ya no tendremos un cigarrillo con nosotros en ningún momento, no podemos contar con él y, por suerte, estamos libres de esa carga. Somos libres si no dependemos del cigarrillo.

De alguna manera dejar el cigarrillo es un duelo. Estamos perdiendo sensaciones y emociones que con el paso del tiempo aprendimos tanto a sentir que nuestra conciencia ya ni siquiera las registra. Nos hemos convertido en fumadores habituales (adictos) en ese momento en que prendimos un cigarrillo “sin darnos cuenta”.

Hola ex fumadores!

Lunes, 13 de julio de 2009 3 comentarios

Comienzo este blog estando en mi segunda semana de abstinencia. Dejé de fumar y creo que este blog va a ser un buen medio para estar en contacto con personas en la misma situación o para, con mucha suerte, lograr que otros dejen de fumar.

Hacía meses que tenía la intención de dejar el cigarrillo, pero después de varios intentos frustrados decidí finalmente consultar a mi médico. Empecé el tratamiento con Bupropion (Odranal en Argentina) y debo decir que estoy muy contento. Realmente casi ni sentí la abstinencia. A veces alguna que otra gana de fumar, pero nada grave. No sé si es efecto placebo o realmente funciona, pero en todo caso no importa.

Luego de dos semanas, la principal sensación que tengo es de “estar limpio”. Y no lo digo como idea, realmente se siente más limpio, desde la ropa hasta la casa. Además me hizo muy bien saber que esa porquería ya no puede controlarme: me siento mucho mejor.

Casi todos los fumadores quieren dejar de fumar. Tarde o temprano se dan cuenta de que les hace más daño que bien. No lo hacen porque no pueden, lo intentaron y no pueden. La adicción al cigarrillo es más poderosa de lo que se dice. La nicotina es mucho más adictiva que la cocaína o la heroína y, además, no está tan estigmatizada socialmente (aunque esto va cambiando), por lo que la adicción no tiene demasiados frenos.

Espero sus comentarios, para que entre todos podamos dejar de fumar, olvidarnos del maldito cigarrillo que alguna vez empezamos a conocer y ahora nos cuesta tanto abandonar.