Toda acción para concientizar sobre el peligro de comenzar con esta adicción son bienvenidos. Y en esta ocasión queremos acercarles cifras, datos de la realidad, fríos números, que muestran la situación actual según la OMS.
El tabaquismo es un mal que hace décadas fue impulsado por la industria tabacalera con todos los medios disponibles. Finalmente, hace unos años se está cerrando el cerco alrededor de ellos y, aparentemente, algún día fumar será extraño y fuera de lo común. Para esto se debe eliminar toda publicidad y acción de comunicación referida al tabaco y el consumo de cigarrillos.
1) La epidemia de tabaquismo mata cada año a casi 6 millones de personas. Sin olvidar los fumadores pasivos que mueren o agravan su situación por convivir con fumadores.
2) 80% de las defunciones ocurren en el mundo en desarrollo. Un mal de nuestro tiempo y nuestro estilo de vida.
3) La epidemia de tabaquismo es prevenible. Los gobiernos deben tomar las acciones concretas en pos de que los más jóvenes no consideren el fumar como una opción.
La sustancia que produce la adicción al cigarrillo de tabaco es la nicotina. La nicotina está presente en grandes cantidades y es la responsable de esa sensación de “necesidad” a la que el cuerpo se acostumbra luego de haberse adquirido el hábito de fumar. Junto con otros componentes del cigarrillo, como el alquitrán, la nicotina también es la responsable de las manchas que produce, por ejemplo, en los dientes del fumador.
A continuación te ofrecemos un test de autodiagnóstico para evaluar tu nivel de adicción a este componente del cigarrillo, la nicotina. Cuánto mayor es la dependencia, más te costará abandonar el vicio de fumar.
Esta prueba de adicción se denomina “Test de Fagerstrom” y es muy utilizado en las fases iniciales de los tratamientos para dejar de fumar en todo el mundo. Recuerda también que, en las fases que atraviesa un fumador hacia el objetivo de dejar de fumar definitivamente, siempre hace falta un disparador, por más que todos sepamos que se debe dejar el cigarrillo. Nunca sabes dónde puedes encontrar tu disparador. Realiza el test para conocer tu nivel de adicción al cigarrillo.
El cantante argentino Sandro murió hace unos días, luego de un doble transplante de pulmones y corazón que no pudo resistir, a los 64 años. Su muerte está en directa e indiscutible relacióncon su condición de fumador desde su adolescencia.
Sandro fumaba hasta 60 cigarrillos por día, y según él comentaba, como no afectaba a sus cuerdas vocales, siguió haciéndolo descontroladamente. Finalmente, este consumo de cigarrillos desencadenó muchas compliaciones pulmonares que lo llevaron a necesitar de un transplante. El transplante llegó, pero su estado general no era el mejor.
Dejo esta información porque, más allá del dolor de su pérdida, como todo ser humano, este hecho nos deja una lección importante. La muerte de Sandro está directamente relacionada con su consumo de cigarrillos, su adicción a la nicotina. Para quienes dicen que “de algo hay que morir“, este es además un claro ejemplo que muestra que ese pensamiento no es sostenible como un argumento para seguir fumando. Esto es así porque Sandro podría haber vivido entre 15 y 20 años más, de acuerdo a las expectativas promedio de vida. Además de esto, y no es poca cosa, sus últimos 10 años fueron un derrotero de médicos, hospitales, tratamientos y… sufrimiento.
No es que “de algo hay que morir“, porque eso ya lo sabemos todos, se trata de vivir lo mejor posible. El cigarrillo no sólo te acerca al final, también hace que el camino sea peor. Deja de engañarte, el cigarrillo es una porquería.
Perdón por haber sido un poco oscuro, pero creo que debemos tomar esto como lo que es: algo muy serio. ¡A dejar de fumar!
Parece un recuerdo lejano el hecho de fumar, de levantarse y fumar, de tener que estar todo el tiempo al tanto de cuántos quedan en el atado, de coordinar las salidas de casa con el momento de acercarse a comprar más, de separar la misma cantidad de dinero o preguntarme cuánto habrá aumentado esta vez, de cambiar el encendedor porque se ha agotado, de salir afuera para consumir un poco más y ni siquiera a cambio de algún placer.
Podría seguir toda la tarde enumerando beneficios.
Espero que, igual que yo, estén en el camino de disfrutar una vida sin humo o que, si lo desean, comiencen el camino de despedida. ¡No dudes en dejar tus comentarios o dudas! Estamos para lograrlo entre todos.
Han pasado 20 días desde que dejé de fumar, cuando apagué el último cigarrillo.
Los cambios no dejan de ser positivos. Respiro mucho mejor, me siento mucho mejor conmigo mismo, no tengo esa horrible sensación en la garganta por la mañana… y, principalmente, no tengo esa necesidad de ir al kiosco todos los días, a cambio de la tranquilidad.
Además de felicitarme y levantarme el ego, mi doctora me dijo que termine de tomar el Bupropion que queda (hay pastillas para un mes más) y que luego vaya a verla de nuevo. Por suerte es una droga que puede dejar de tomarse de un día para el otro sin problemas.