Años sin fumar
Faltan muy pocos días para que se cumplan dos años de que he abandonado el cigarrillo. Con ayuda médica, es decir con antidepresivos que hacen descender la desesperación inicial de la abstinencia, se puede lograrlo.
Es una cuestión de voluntad, por supuesto, pero también hay que ayudar a la voluntad y ciertas drogas son perfectas para este cometido. No pedir ayuda no es sinónimo de fuerte voluntad, y el fracaso es malo en cualquier caso. No necesitamos hablar de méritos aquí, estamos todos en la misma lucha.
Como muchos dicen, no hay exfumadores sino fumadores que no fuman más. Esto al principio suena mal, ya que parece que nunca lo podremos dejar. Pero yo les digo que sí se puede dejar el cigarrillo. Y también les digo que, por lo menos a mí, sucede que el cigarrillo aparece nuevamente, con la forma de pensamiento fugaz, con forma de un sueño, con forma de un aroma que resulta despreciable.
¡A luchar contra el cigarrillo amigos!